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martes, 10 de noviembre de 2015

EL SHIATSU EN LA ACTUALIDAD

Una breve reseña histórica

El año 1955 fue muy importante para el Shiatsu puesto que es a partir de esta fecha que se levantan las primeras olas del boom de la medicina oriental. Entre los numerosos practicantes que contribuyeron mucho a la difusión y popularización del Shiatsu se encuentran Tokujiro Namikoshi (1905-2000) y Shizuto Masunaga (1925-1983). El primero fundó en 1940 la primera escuela de Shiatsu, llamada Nippon Shiatsu School, en Tokio, única especializada en Shiatsu de todo Japón. Hizo no pocos esfuerzos para modernizar esta disciplina, tratando de alejarse de los principios meridianos de la Medicina Tradicional China (MTC) y escribiendo varios libros accesibles a todos.
En cambio, S. Masunaga conservó el estilo del Shiatsu tradicional basado en los principios de la antigua medicina japonesa y la MTC. Después de haber enseñado durante diez años en la escuela de Namikoshi, se independizó y abrió en Tokio su gabinete que sirvió de lugar de intercambio de practicantes de Shiatsu. Escribió varios libros especializados.



OBJETIVOS DE LA TERAPÉUTICA CON SHIATSU
El primer objetivo del Shiatsu es la aplicación de distintos tipos de presión para aliviar el cansancio, producir sensaciones agradables y estimular así el cuerpo para que desarrolle sus poderes innatos y naturales de autocuración.
Para estos fines, el Shiatsu utiliza múltiples puntos en la superficie del cuerpo, cuya presión produce efectos muy importantes. Estos puntos actúan sobre músculos, huesos, nervios, vasos sanguíneos y linfáticos y glándulas endocrinas.
El tipo de presión, la forma de aplicarla y los puntos adecuados dependerán de la enfermedad del paciente.
De todos modos, el Shiatsu no es propiamente una medicina; es en principio un sistema para evitar la aparición de enfermedades y una terapéutica perfectamente adaptada a la naturaleza humana. Pero lo cierto es que ayuda a curar ciertos trastornos y prevenir que se repitan o que aparezcan unos nuevos. La presión aplicada con las manos en ciertas partes de la piel estimula los poderes naturales de recuperación de cada individuo y disminuye la fatiga al eliminar el ácido láctico y el dióxido de carbono que, al acumularse en los tejidos, causa la contractura muscular y la disminución del riego sanguíneo.
Por todo el cuerpo existen numerosos puntos relacionados con el funcionamiento de los órganos y los vasos. El Shiatsu está íntimamente relacionado con las 660 zonas (tsubo) del cuerpo donde se unen o separan vasos sanguíneos, linfáticos, nervios o conductos excretores de las glándulas. La terapéutica de Namikoshi ha organizado el tsubo en un sistema basado en la fisiología y la patología.
Las siguientes siete acciones del Shiatsu se combinan para obtener el buen funcionamiento del cuerpo y mantener la salud:
  1. Vigoriza la piel
  2. Estimula la circulación
  3. Mejora la flexibilidad muscular
  4. Corrige las deformaciones del esqueleto
  5. Mejora la armonía del sistema nervioso
  6. Regula la función de las glándulas endocrinas
  7. Estimula el normal funcionamiento de los órganos internos

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Saludos cordiales,

Mariel Alabarcez - Terapeuta Zen Shiatsu -

CABA. Argentina

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Mariel Alabarcez "CONECTAR "
Terapeuta Zen Shiatsu