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viernes, 9 de marzo de 2018

LISA

Hoy les traigo una anécdota más que un artículo. Un breve relato de amor, tan pequeño como su protagonista (moraleja con final abierto, a gusto del lector).
Se trata de una cachorrita de gato "marca gato, cruza de calle con avenida" como solemos decir en Argentina al referirnos a los animales de la calle. La nombré LISA porque lleva un pelaje rayado y me causó gracia aludir esa cualidad física "desde la vereda de enfrente".
Como las grandes cosas de la vida, ocurrió por causalidad. No pensaba tomar el subte para ir a casa de una amiga y al final busqué la opción rápida. Este subte tiene su boca de salida justo en la calle donde vive mi amiga. Y caminando hacia su casa oí unos lamentos gatunos clásicos del cachorro hambriento. Me detuve delante de una hermosa casa con jardín al frente y ahí estaba: un cachorro de unos dos meses de edad que clamaba a gritos en dirección al frente de la vivienda. Viendo que no había más animales en el jardín, de ninguna índole, ni siquiera pájaros en sus árboles... me decidí a tocar el timbre del portón, sin respuesta. Insistí una vez más con el timbre antes de tomar la decisión que cambió mi día y mi vida para siempre (sin respuesta otra vez). Por la abertura de entre el portón corredizo y la reja de hierro de malla cerrada observé que podría haberse metido la gatita, asi que la llamé y, al ver la velocidad y determinación de su carrera por aventurarse hacia una posibilidad mejor de supervivencia, ví en ella un ser con tantas ganas de vivir y confianza que la invité a salir por la abertura del garage (aclaro que luego mi amiga se comunicó con los habitantes de la casa con jardín y reconocieron que alimentaban a una gatita pero que no la incorporaron al hogar ya que tenían otros animales). Así fue nuestro primer encuentro de miradas y caricias. Su plena capacidad de entrega y gratitud hacia mi gesto fueron suficientes para meterla en un bolsillo de mi corazón que se abrió en ese instante. Un corazón que ya creía colmado por el amor de mis gatos más grandes, también rescatados (aunque de más alcurnia... jeje, porque la mayor es siamesa y el segundo es cruza con siamés) y que son la luz de mis ojos. También mis ayudantes terapéuticos; se entienden tan bien con las personas que mis pacientes se admiran de tanta naturalidad en ellos para dejarse acariciar y de vez en cuando, devolver el cariño recibido con un lengüetazo.
Por qué digo que esta peque me cambió la vida? viéndola jugar, interactuar con los gatos mayores, descubriendo colores y texturas y formas por primera vez, es tal el deleite que proporciona su avidez por la vida y la salud que despliega en todos sus movimientos, que me hizo recapacitar sobre algo fundamental: que damos todo por hecho. Los humanos creemos saberlo todo y ser los dueños del mundo y de las fuerzas naturales. Y yo me hago y les hago una pregunta: Y SI MAÑANA SE TERMINARA EL MUNDO??? Y SI MAÑANA TODO LO QUE CONOCEMOS COMO NORMAL Y ETERNO SE DESVANECIERA DE GOLPE? qué sería de nosotros pobres mortales obsoletos y sin imaginación? sabríamos sobrevivir a un cataclismo natural o nuclear o del que fuere?
Ayer subí un artículo en el que hablaba de la automatización humana (leer LA VOCACIÓN: EL DESPERTAR DE LA VOZ INTERIOR), de la capacidad de resiliencia que poseemos los humanos desde la esencia, desde nuestro verdadero Ser y no desde las formas en las que nos hemos convertido para sobrevivir en sociedad. Algo que los animales, incluso los más domesticados, YA son por Naturaleza. No fingen estar felices. Son felices. No fingen afecto. Aman. Si están enojados o frustrados por algo, lo manifiestan. No usan caretas como lo hacemos nosotros para encajar y agradar a los demás. Y eso es lo que necesitamos recuperar como especie: la coherencia. 
Otra cualidad que caracteriza a los animales (y a las plantas y a los minerales...) es que no se quejan. Si algo no los complace, como un lugar caluroso de la casa en pleno verano, simplemente cambian de sitio por uno más fresco. Si tienen sed o hambre, van a su plato contenedor para saciarse (en estado salvaje cazan y buscan un abrevadero). El humano se queja del clima, de la falta de oportunidades, del calentamiento global (ahora devenido en glaciación), de los políticos que no hacen nada bien; del otro. Y viéndola a Lisa jugar con un simple bollito de papel, durmiendo pacíficamente tras una larga jornada de existir, comer con apetito de seguir viviendo como si no hubiera un mañana... me pregunto una vez más: y si no hubiera un mañana... qué sería del Ser Humano? se quedaría sentado sobre una piedra quejándose de su mala suerte? o buscaría los medios de salir adelante? quiero creer que optaría por lo segundo, verdad? no perdería un sólo instante porque su vida podría correr peligro. Cada segundo sería valioso... y digo yo una cosa: cada segundo de nuestro tiempo no es valioso ahora mismo??? cómo utilizamos los momentos de nuestros días? para quejarnos o para encontrar soluciones y mejorar nuestra existencia?. En serio, hay que llegar al grado del dramatismo para darnos cuenta de que el momento de Ser es AHORA???!!!

Los dejo con una imagen que lo dice todo. La paz, el sociego, la confianza, el merecimiento hechos carne y hueso. Lisa y llanamente.
  




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Saludos cordiales,
Mariel Alabarcez - Terapeuta Zen Shiatsu -


CABA. Argentina

miércoles, 7 de marzo de 2018

LA VOCACIÓN: EL DESPERTAR DE LA VOZ INTERIOR



 


 


¿Alguna vez te preguntaste cómo sería ver el mundo con los ojos de un niño?

Bueno, seguramente no te lo preguntabas cuando eras pequeño, ya que dabas por hecho que el mundo era maravilloso a tus ojos. Así ven los niños pequeños el mundo: con ojos grandes y asombrados, todo cuanto les rodea, con intensidad y muy presentes en cada acto que realizan. Comer se vuelve una necesidad tanto como un placer; satisfacer cualquier deseo es su única premisa. Y lo logran, casi siempre. Lamentablemente es un mundo extraño en el que lo más simple se puede volver inalcanzable para muchos; no hace falta que entremos en detalles, verdad?
Imaginemos por un momento que somos niños otra vez.
Imaginemos que nuestro entorno se vuelve nuevo, diferente de hace un momento.
Imaginemos que descubrimos cada cosa, cada sonido, cada olor, sabor, textura... todo como si fuera la primera vez. Ahora mismo estoy sintiendo las teclas de mi teclado con mayor atención. Qué es lo que percibo? la textura suave de la superficie de cada tecla, su temperatura (más alta de lo óptimo según el técnico de mi computadora), el calor que emana del aparato negro e inerte que sólo responde a mis directivas sin capacidad propia para evitar cualquier margen de error de mi parte. Es así, una simple máquina.
Pero nosotros no somos como una máquina. Los humanos tenemos esa extraña y ambigua cualidad para automatizarlo todo y cocrear al mismo tiempo. Como para no volverse loco! es que este mundo moderno nos lleva de las narices como quiere (y dictamina) y casi casi, sin darnos cuenta (quizás?) terminamos nuestros días y porvenir en manos de una ocupación que no nos satisface, una pareja que no amamos ni nos ama, una vida vacía de contenidos hechos para nosotros. 

Es tiempo de hacer un alto, una llamada a la reflexión y poner las cosas en su orden natural.

Y cómo se hace eso?
     Muy fácil: te propongo que encuentres un lugar tranquilo en tu casa, oficina o espacio que tengas a mano en este momento; ahora mismo, sí. YA! Que cierres los ojos y te dejes llevar al primer recuerdo de tu infancia en el que te veas haciendo algo que te gustara mucho mucho mucho hacer, con lo que te sintieras vos mismo, feliz y sabiendo que estabas en el lugar y momento perfectos. 
A mí, por ejemplo, me encantaba jugar con los Rastis (o Mis Ladrillos en otros países); armar rompecabezas, pintar; dibujar; cantar y tocar una guitarra de juguete que sonaba bastante mal; tocar una cítara de verdad verdadera, con pentagramas y todo; modelar con Plastilina; usar cerámica para diseñar las cosas más amorfas que se puedan imaginar, pero que para mí eran dinosaurios, perros, canguros y demás bichos; practicar expresión corporal; andar en bicicleta en el Parque Las Heras (nací, me crié y vivo en Buenos Aires, la ciudad más ecléctica y bella por naturaleza); patinar; correr sin parar con mi perra cócker spaniel; treparme a los árboles; disfrazarme con vestidos de la infancia de mi madre de cuando bailaba flamenco; jugar con muñecas, cómo no, y hacerlas tomar el té o darles clase de qué se yo qué cosas...; observar largas horas a las hormigas acarreando hojitas hasta su hormiguero; orugas, mariposas y todo bicho que camine, repte o vuele me llamaban la atención. En fin, todas las cosas simples pero fascinantes que a los niños les atraía por lo menos en mi época... cumplo 50, asi que... calculen cómo cambió todo. Lo último que entró en mi vida de niña, fue la tele. Para qué! me aburría de sólo mirarla, ya que con los pobres cuatro canales de aire que había y encima en blanco y negro... seguía prefiriendo hacer mis cosas favoritas en mi cuarto o al aire libre.
Ustedes dirán: y qué tiene que ver todo ésto con la vocación? pues... TODO!!! lo que traemos en nuestra almita al nacer, es nuestra vocación, es nuestra misión o proyecto de vida. A veces el llamado es tan fuerte que el niño o niña no tienen lugar a dudas sobre lo que quieren desarrollar de grandes. Como por ejemplo mis hermanos (me van a matar, pero es que no puedo dejar de mencionarlos como mis mejores ejemplos). Mi hermano tuvo fascinación desde bebé por todo lo eléctrico, que luego devino en lo electrónico y más tarde en luz y sonido. Y se dedicaba a desarmar cuanto chisme encontraba en nuestra casa para saber cómo era que funcionaba la cosa. Es un exitoso técnico electrónico y especialista en programación de sonido y ambientación. Mi hermana menor tuvo muy claro desde el vamos que no le atraían las muñecas: ella quería animales de peluche. No se les ocurriera darle un peluche para jugar que no tuviera orejas y rabo! Hoy es una brillante bióloga doctorada en comportamiento animal.
En cambio yo... hice un laaaaargo camino de búsqueda y autoconocimiento hasta dar con mi actual dedicación, que es la escucha terapéutica, la fisioterapia integral y el couching (como se le llama hoy, pero para mí no es otra cosa que la empatía en su máximo potencial)
Sí, de niña daba brincos por el aire y tenía una hiperactividad física y emocional como para abastecer una central hidroeléctrica. Hoy me siento y escucho. JA! pero aunque no lo parezca, todo ese desarrollo que se manifestó en mi infancia tuvo que ver con mi aquí y ahora. Puedo ser muy metódica y disciplinada y a la vez desestructurada y creativa. Mi gran curiosidad y aceptación de todo lo que abarcaba con mis sentidos infantiles hoy se convirtieron en un don para la empatía. Todo sirve a la hora del autoconocimiento personal. Rememorar los olores de la niñez: la comida casera, los cambios de estación, del portafolios escolar de cuero, de los cuadernos y lápices, de las plastilinas de colores, las témperas del jardín de infantes!!! esas con las que nos permitían enchastrarnos los dedos y dejar nuestra huella imborrable en el papel de dibujo (y en el delantal...). Pero los límites no se hicieron esperar. Poco después ya no se nos permitiría rellenar una figura fuera de la línea, ni pintar el cielo de color verde... ni salirse del renglón al escribir, ni...
Y así, de golpe, nos hicimos adultos obedientes. Y amargados. 
A no desesperar!!! nunca es tarde para Ser!!! sólo hay que dar un pasito cortito a la vez en los cambios, uno a uno, día a día, trayendo a la memoria a ese niño interior que se quedó en el rincón de los castigos y nadie le avisó que podía salir a jugar otra vez. Pon en práctica pequeños cambios que te saquen de la automatización de tu mente. No pasa nada. Es como dicen los técnicos en computadoras: vé probando, total no se rompe... bueno, lo mismo ocurre con nuestros hábitos. Un día puedes tomar una ruta diferente para ir al trabajo, o incorporar una caminata en el horario del almuerzo, o poner el despertador quince minutos antes por las mañanas y ver el amanecer... desayunar sentado mientras disfrutas de tus niños jugar con sus mascotas, pasar más tiempo con tu familia y dejar de lado el celular o la tablet o el internet, cambiar el lado de la cama en el que duermes, ducharte por la mañana en lugar de la noche o viceversa... lo que quieras!!! sólo propónte un cambio y cúmplelo. No cedas a la tentación de volver al estado anterior, si no tu mente te dirá: "aaaahhhhh, al final yo tenía razón. Déjame llevar a mí el control de tu vida", mientras se refriega las manitos de satisfacción. No se lo permitas!!! Tú no eres tu mente. Tú eres una esencia que habita un cuerpo que posee una mente pensante. Y ESA ESENCIA VINO CONTIGO AL NACER. De eso se trata ser feliz. De ser uno mismo.
Cierra los ojos, como dijimos, y recuerda qué es lo que más te gustaba hacer. Y HAZLO!!!

 Abrazo del Corazón. Mariel Alabarcez



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Saludos cordiales,
Mariel Alabarcez - Terapeuta Zen Shiatsu -


CABA. Argentina


jueves, 2 de febrero de 2017

ACTIVANDO TU PROPIO SER



¿Te gustaría vivir en plenitud?

En filosofía hermética, esoterismo, trabajo interno (o desde lo interno) y miles de nombres más que se le han dado al estudio de lo profundo del Ser desde la Antigüedad hasta nuestros días, se hablaba del autoconocimiento como algo exclusivo de las élites, de esos pocos "iluminados" que conservaban ese saber para sí y lo compartían sólo con algunos elegidos. En las culturas originarias, sobretodo en las andinas, este saber se transmitía de generación en generación con el único y sagrado propósito de servir a la Humanidad como faro en épocas de oscuridad. Y que las hemos tenido, no hay dudas de ello. Y que aún andamos a tientas en las penumbras del fin de una era y en el alba de una nueva, tampoco quedan dudas. La buena noticia es que este conocimiento (o más bien, recuerdo de lo que Es) está comenzando a tomar poder entre los legos gracias a la masificación de la información. Si bien internet hizo su parte en ésto, la literatura tiene los más grandes lauros en la materia. 
Solemos referirnos a nosotros mismos como personas, mujeres, hombres, adolescentes, niños, niñas, adultos mayores, etc., sin detenernos en obserbar qué queremos conceptualizar con esos términos. En esencia, somos todos espíritu viviendo una experiencia física, para la cual elegimos ocupar o encarnar en un cuerpo orgánico, biológico (un avatar sería la descripción perfecta). Es decir, nuestro amado y a veces maltrecho cuerpecito.
En mi desarrollo como terapeuta de Zen Shiatsu, disciplina que amo profundamente porque cada día me sorprende más y más con su sabia aunque simple naturaleza, te ayudo a encontrarte, a redescubrirte en tu esencia, desde el trabajo físico, a través del majase Zen Shiatsu, y desde lo emocional, a través de la escucha abierta y libre de juicios. 
Porque ¿qué ocurre en nuestro cuerpo cuando estamos estresados o compungidos, ansiosos, aterrorizados, deprimidos, eufóricos o, simplemente, con mucha incertidumbre frente al porvenir?. Este cuerpo físico, hecho de átomos que es su materia prima más ínfima refleja, ni más ni menos, y totalmente libre de juicios, lo que acontece en el plano mental o emocional de la persona. Por eso enfermamos, por no haber podido procesar debidamente emociones o impresiones que nos llegan de afuera y se cristalizan en el cuerpo en forma de dolor, como puede ser una contractura, o una gastritis y una lista de largos etcs.

De ahí la riqueza de este tratamiento: que si quieres abordar la problemática que te aqueja desde el masaje físico solamente, perfectamente se puede aplicar y percibirás los beneficios casi de inmediato. Si, por el contrario, prefieres charlar el problema que te provocó la dolencia física, también podemos trabajarlo desde allí. O, como ocurre en casi todos los casos, podemos abordar tu tratamiento desde todos los ángulos posibles en ese momento en particular. De una o de otra manera, llegaremos al buen puerto de la sanación.

¿A quiénes está dirigido este tratamiento?

Pues a todos los que quieran sentirse plenos, con un cuerpo que les responda a sus necesidades en cada momento y a una disposición álmica abierta y consciente de sí misma. En estos momentos se me ocurre decirte, por ejemplo que mi tratamiento aplicaría perfectamente a trabajadores de la salud (como médicos, psiquiatras, psicólogos, enfermeros, etc), profesores y maestros, quienes también están en contacto permanente con otras personas que a su vez requieren de una atención personalizada; artesanos, artistas y actores, ya que trabajan con su cuerpo como instrumento interpretativo y con sus emociones (y vaya si las desarrollan!); deportistas que desean mejorar su performance y estar más enfocados al instante de desarrollar su deporte; empresarios que deseen revisar o revisionar puntos de vista con el fin de mejorar su toma de decisiones; amas de casa, quienes realizan tareas domésticas incansablemente y se lesionan con más frecuencia de lo que se cree; padres y madres que acompañan el crecimiento de sus hijos y a veces se olvidan de mismos y sus necesidades personales y únicas; niños y adolescentes en etapas cruciales, como exámenes o elecciones de vida que les toca transitar, y funcionarios... sí! ellos también se merecen hacer un alto en ciertas maneras de pensar, en creencias preestablecidas que los llevan a actuar como trombas, según los paradigmas del momento, sin cuestionarse a veces si están o no de acuerdo con las decisiones que toman o si realmente son parte de ellas, en tal caso, tras lo cual sufren dolencias físicas producto de tanto estrés.
La creatividad es inherente a todo ser humano, no importa su sexo, raza, etnia, formación profesional, clase social, etc, etc y más etc entre todas las etiquetas que se les ocurran.  

La creatividad no está circunscripta sólo a lo artístico: anímate a crear, recrear y co-crear tu propia vida

Te invito a un "recreo" (como en el cole) para airear un poco la cabeza de esas viejas creencias, costumbres y puntos de vistas tan arraigados que no nos dejan ver el bosque.
En resumen, mi propuesta es que desarrollemos y optimicemos juntos lo interno a partir de lo externo o lo externo desde lo interno. Tú eliges el cómo. 

La esencia, finalmente, está envuelta por capas y capas de "vibración mental " o, lo que llamamos comúnmente, personalidad, asifixiándola hasta desdibujarse casi por completo. ¿Pero sabes una cosa? los niños no se olvidan de su esencia; están inherentemente conectados a ella. Entonces... VOLVAMOS A SER COMO NIÑOS!!! Si recuerdas lo que de niño querías ser cuando fueras grande, seguramente es eso lo que tu esencia vino a desarrollar al mundo. Y en cambio, estás detrás de un escritorio, odiando tu trabajo y a tu jefe y llorando amargamente cada domingo por la tarde porque se está aproximando el comienzo de la semana laboral. Lo entiendo y lo sé y te comprendo muy bien, PORQUE ESTUVE EN UNA SITUACIÓN SIMILAR ANTES DE DESPERTAR!!!


"Lo esencial es invisible a los ojos
Antoine de Saint-Exupéry. 

Te suena esta maravillosa frase? cuánta belleza dicha de un modo tan humilde como hipnotizante. Nos deja perplejos en su inmensa generosidad. Sepamos acuñarla en nuestros corazones y hacerla carne en nuestros cuerpos para así poder llevar la vida que siempre soñamos tener. Vos lo merecés!!!


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Mariel Alabarcez - Terapeuta Zen Shiatsu -


CABA. Argentina

viernes, 2 de diciembre de 2016

PRIMAVERA: ESTACIÓN DEL ELEMENTO MADERA

  Meridiano de Hígado




Hola a tod@s!!! Mil perdones por no haber actualizado el blog desde hace meses. Es que me encontraba ocupadísima realizando un trámite muy importante, que deparó grandes cambios en mi vida: me mudé de casa!!! Sí! lo que en un comienzo parecía casi una utopía hoy es un sueño hecho realidad. Me he cambiado de un departamento (o piso, como lo llaman algunos en sus países) ubicado en un segundo piso por escalera. Lo cual no era nada práctico a los fines de mi actividad profesional, que es justamente la de tratar y aliviar dolencias físicas (y emocionales en la mayoría de los casos) ya que muchas de las personas que venían a mi consulta se encontraban con la dificultad y a veces enorme desafío de escalar esos dos pisos por escalera. En fin, hacía rato que me lo venía planteando y al fin me animé a dar ese gran paso que es una mudanza, con todo lo que ello implica.

Nunca mejor "recetado" un artículo como este que les presento hoy, porque después de haber cargado cajas, subido y bajado miles de veces esas escaleras para llenar el camión de mudanzas; limpiado, fregado, aspirado, surtido, desembalado, arreglado y otros "ados" que se les ocurra al nuevo departamento para dejarlo "presentable" a la brevedad posible para así recomenzar con el trabajo de mis pacientes... quedé tan extenuada (y a la vez feliz) que se me ocurrió, aunque la primavera haya comenzado hace rato, presentarles el elemento que, por derecho propio, representa y encarna la fuerza interior, física, mental y espiritual, en perfecta coherencia, para lograr el objetivo que se propongan en la vida. 

Los dejo con un texto extraído del libro de Carola Beresford-Cooke, que utilizo a menudo como apoyatura académica en mis tratamientos. Me voy a descansar un rato mientras Uds. lo disfrutan. No olviden dejarme sus comentarios o consultas, que de mil amores canalizaré de la mejor manera posible. Gracias por estar!!!

 

EL HÍGADO Y LA VESÍCULA BILIAR

"La fuerza que a través de una espoleta verde impele a la flor"
DYLAN THOMAS

Asociaciones del elemento: energía, cooperación, adaptabilidad, organización, autoexpresión.

"El Elemento Madera es el único del modelo oriental que manifiesta tanto una identidad individual como una fuerza de la naturaleza. El mundo de las plantas en conjunto posee una energía -Aristóteles hablaba del "alma vegetativa" para describir cierto nivel de conciencia-, si bien cada especie de plantas y cada planta individual dentro de esa especie tienen una forma única.
La vida vegetal muestra una urgencia irreprimible por reproducirse y extenderse, de tal forma que la energía de una brizna de hierba que consigue abrirse paso a través del asfalto, o de un árbol que crece en una pared, es la misma energía que produce la exuberancia prodigiosa de los bosques tropicales. La energía de las plantas es casi imposible de destruir; puede permanecer latente durante años o eones, y brotar de nuevo como las flores brotan en primavera en el desierto después de la lluvia, o las semillas que germinan después de permanecer 8000 años en una tumba egipcia. La fuerza primaria de la urgencia de vivir y crecer es la característica de la Madera y sus representantes en el ser humano son el Hígado y la Vesícula Biliar. Debido a la fuerza del Ki de la Madera, el Hígado y la Vesícula Biliar suelen encarnar un carácter militar en los libros clásicos y reciben el título, respectivamente, de "general" y "teniente". La energía de la Madera no es específicamente agresiva por naturaleza a pesar de su fuerza competitiva. Algunas plantas son venenosas, pero son muchas más las curativas, y aunque otras se defiendan con espinas, el mundo vegetal en conjunto es más benevolente que otra cosa. Por encima de todo, cuando se hallan muchas plantas juntas hay una poderosa sensación de comunidad y cooperación además de competitividad. Un paseo por un bosque nos muestra la presencia de líquenes que colonizan las ramas de los árboles, hongos y helechos que medran en puntos a la sombra húmedos mientras los árboles muertos acogen musgos y setas en su largo proceso de desintegración. Esta capacidad para llevar una coexistencia armoniosa es uno de los aspectos más importantes de la Madera en la mente y cuerpo humanos, junto con su complemento, la urgencia de la autoexpresión individual.
Las plantas pueden vivir en armonía gracias a su adaptabilidad y esta cualidad también sirve a las plantas solitarias. Los árboles llegan a extender las raíces a muchos metros de profundidad en busca de agua y crecen a igual altura en busca y competencia por la luz. Las plantas trepadoras muestran casi una astucia humana en su busca de apoyo y las plantas cambian de dirección en su crecimiento cuando se encuentran un obstáculo. La Madera es flexible porque está viva; y está viva porque es flexible. Las capacidad de las plantas para planear y tomar decisiones es una faceta del Elemento Madera del carácter humano, similar a la estrategia del árbol y la enredadera; representa la opción y búsqueda de la dirección óptima para crecer. Es escencial que plantas y decisiones se adapten a las circunstancias cambiantes. También nosotros tenemos que ser flexibles o nuestros planes pierden su propósito.
La vida vegetal también es una vida organizada; cada planta es un milagro creativo que también forma parte de su función: los paracaídas de vilano de cardo, las frondas de un helecho, las páminas de una seta, todos cumplen una función en la vida individual de la planta y todos somos ejemplos de un diseño perfecto. Es la organización, la creación del mundo vegetal, lo que permite la expresión más eficaz de la energía ilimitada de la Madera. De igual manera, la capacidad para organizar nuestros esfuerzos eficazmente es la forma humana de enfrentar nuestra energía creativa y representa un aspecto de la Madera de nuestro interior.
La organización es tan evidente en la coexistencia de las plantas como cuando crecen aisladas; la disposición forma parte de otra disposición mayor como subrayan los ecologistas. La energía de la Madera nos permite obtener el potencial máximo de la autoexpresión, si la empleamos bien; pero la autoexpresión individual sólo es significativa cuando otros del grupo o cultura se relacionan con ella.Tal vez no sepamos cuál es nuestro propósito individual en la vida, pero el don de la Madera es obligarnos a luchar igualmente por nuestra preservación y por las otras formas de vida que comparten o crean nuestro medio ambiente; sólo con este equilibrio se asegura la supervivenvia."


del libro "Teoría y práctica del shiatsu" de Carola Beresford-Cooke


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Mariel Alabarcez - Terapeuta Zen Shiatsu -


CABA. Argentina

martes, 23 de agosto de 2016

LUMBALGIA Y ZEN SHIATSU

La lumbalgia (o lumbago) es una afección muy común en nuestros días debida, en gran medida, a la postura sedente que nos obliga a mantener el uso cada vez más extendido de la computadora. En cierto modo, adoptamos posturas viciosas ante nuestro escritorio, tratando de encontrar una postura más cómoda, lo que provoca que nuestra columna lumbar se vea sometida a mucha tensión muscular.
Según el Zen Shiatsu la lumbalgia puede ser ocasionada además por disfunciones intestinales, como por ejemplo inflamación del intestino delgado por una alimentación indebida (ver artículo de alimentación según tu grupo sanguíneo). El tratamiento del meridiano de Intestino Delgado, Intestino Grueso y del Riñón en algunos casos, alivia y mejora notablemente este malestar. Se trata de unas manipulaciones que realiza el terapeuta de Zen Shiatsu de los meridianos de energía en las piernas, abdomen y espalda para liberar la energía estancada en estos u otros meridianos, de manera que las vértebras lumbares se vean libres de presión por parte de un intestino expandido por la inflamación. También se pueden corregir subluxaciones en la columna lumbar, producto de malos esfuerzos o posturas viciosas. 



En algunos casos se presentan correlaciones entre las vértebras cervicales y lumbares, como por ejemplo en las rectificaciones cervicales luego de un latigazo por accidente de auto o por exceso de tensión nerviosa o malas posturas. Las lumbares son reflejo o espejo de las cervicales y viceversa; cualquier anomalía en una se presenta también en la otra.
Nuestra columna vertebral posee unas curvaturas naturales que no son aleatorias ni caprichosas: se debe nada más y nada menos que al efecto producido por la atracción de la gravedad terrestre y a la postura erecta, propia de nuestra especie. Si tuviéramos una columna totalmente rectilínea, la fuerza de la gravedad terrestre sobre ella haría que se quebrara o tuviera aún más problemas de los que podría llegar a presentar con sus curvas normales. La presencia de estas curvaturas nos otorga una gran resistencia a esas fuerzas de compresión que ejerce la gravedad sobre nuestro cuerpo. Por ende, estas "resistencias" se encuentran repartidas en dos pares de curvas, opuestas y complementarias entre sí: la columna cervical es par de la columna lumbar, presentando una lordosis "hacia adentro" del cuerpo, mientras que la columna dorsal y el sacro presentan una cifosis o lordosis "hacia afuera" del mismo.

Entonces, qué sucede cuando nuestra columna es afectada por la presencia de curvaturas anormales o rectificaciones de las mismas, en cualquiera de sus tramos? Pues bien, en el caso que nos ocupa hoy, la columna lumbar, si ésta tiende a rectificarse, es decir, a perder su curvatura normal y expandirse hacia afuera estaríamos en presencia de un problema interno, una expansión exagerada de los órganos del abdomen, como mencionaba más arriba. A veces ocurre lo contrario: la lordosis se profundiza, provocando un "hueco" en la zona lumbar, que en Zen Shiatsu llamamos "estado Kyo" y que nos es otra cosa que un "vacío" energético del área lumbar, también producido por un problema interno. En cualquiera de estos dos casos, deberíamos preguntarnos cómo están nuestros intestinos o nuestros riñones, evaluando a partir del registro diario de nuestras evacuaciones y micciones, para darnos cuenta de si existe alguna diferencia con respecto a sus funcionamientos normales: Si evacuamos menos de una vez por día (hay quienes evacúan una vez por semana) o tendemos a presentar síntomas del llamado colon irritable (pasar de la constipación a la diarrea) podríamos estar en presencia de un desequilibrio energético de los meridianos de Intestino Delgado y/o Intestino Grueso. Si orinamos demasiadas veces por día (más de seis veces) o demasiadas pocas (menos de tres) estaríamos ante un desequilibrio de los meridianos del Riñón y/o Vejiga.

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Mariel Alabarcez - Terapeuta Zen Shiatsu -


CABA. Argentina